© 1999, Bruno Mazzani
Investigación y Tecnología del Cultivo del Ajonjolí en Venezuela
CONICIT ISBN 980-6020-54-5 / FUNDACITE ARAGUA ISBN 980-327-509-7.
Ediciones del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnologicas
URL: http://ajonjoli.sian.info.ve
7. EnfermedadesEn esta área prioritaria centraremos nuestra atención sobre dos aspectos de las investigaciones realizadas para resolver los problemas que se han presentado permanentemente y algunas veces con carácter de urgencia en el cultivo del ajonjolí, sea en Los Llanos Centro - occidentales como en las Mesas Orientales. El primer aspecto es él de la resistencia o menor susceptibilidad de las variedades a los patógenos que se han ido presentando, a veces con carácter epidémico. Hemos resumido las observaciones y resultados experimentales sobre esa materia en la forma siguiente: Macrophomina phaseolina Delgado y Simoza (1987) señalan como menos susceptibles Arawaca y Venezuela 52 y como más susceptibles Maporal y Aceitera M. Mazzani (1983) encontró menor susceptibilidad en Ajimo Atar, Adong Acol y Sesamum radiatum, y mayor susceptibilidad en Aceitera, Acarigua, Caripucha y Venezuela 52. Phytophthora sp. Mazzani (1981) señala como resistentes Sesamum radiatum, Arapatol 6 y Adong Acol, y como muy susceptibles Venezuela 52, Venezuela 51, Caripucha y Venezuela 44. Fusarium oxisporum Mazzani y Malaguti (1962) observaron resistencia en Sesamum radiatum y variedad Delco; escasa susceptibilidad en Aceitera, Indehiscente y Glauca; mucha susceptibilidad en Criollo, Inamar y Venezuela 52. Complejo Fusarium-Phytophthora-Macrophomina Mazzani (1983) menciona como muy susceptibles Venezuela 52, Venezuela 51 y Caripucha; susceptible Aceitera; tolerante Aceitera M. Bacteriosis Mazzani (1983) señala como menos susceptibles Maporal y Morada, y como mas susceptibles Aceitera y Venezuela 44. Cercospora sesami, Cercoseptoria sesami y Alternaria sesamicola Arias (1987) observó menor susceptibilidad en Maporal, Morada id, Acarigua e Inamar Pseudocercospora sesami Colmenares (1989) encontró menores daños en el campo (infección natural) en Arawaca, Caripucha, Cápsula larga, y Ajimo Atar y en el laboratorio (con inoculación) en Sesamum radiatum, Maporal, Arawaca y Adong Acol. Mayor susceptibilidad en el laboratorio en Piritu, Caripucha, Venezuela 52 y Aceitera. Enfermedades de campo no especificadas Avila y otros (1990) observaron 6 por ciento de plantas muertas en Arawaca y 20 por ciento en Aceitera (promedios de tres años). Las observaciones anteriores destacan entre otros algunos hechos importantes:
Una población genéticamente uniforme puede ser tolerante de un patógeno, pero frente a varios patógenos una población heterogénea tendrá mayor probabilidad de sufrir menores daños que la otra porque puede combinar la tolerancia de diferentes genotipos que componen la población. Aporta como ejemplo, entre otros, el comportamiento de las variedades Acarigua, Inamar y Aceitera frente al Cylindrosporium sesami causante de la mancha angular. Las tres variedades presentaron los siguientes porcentajes de plantas atacadas:
En poblaciones formadas por mezclas de las tres variedades los porcentajes fueron:
En otra comparación del comportamiento de las mismas variedades puras y de mezclas de ellas frente a manchas foliares causadas por Cercospora, el resultado fue (porcentajes de plantas atacadas) :
La variedad Inamar y la población F3 donde esa variedad está presente muestran grandes diferencias de comportamiento respecto a las otras variedades y poblaciones, las cuales tuvieron mas del doble de plantas atacadas por el hongo. El segundo aspecto que nos interesa comentar es el tratamiento de la semilla como medida de prevención. Subero (1990) ha realizado numerosos experimentos sobre esta materia, cuyas principales conclusiones resumimos a continuación: semillas de 14 localidades manifestaron infección por hongos de diferentes especies. De éstos los mas frecuentes fueron Alternaria tenuis, Corynespora cassiicola, Macrophomina phaseolina y Fusarium sp.
Macrophomina phasaeolina, que resultó ser el patógeno que causó la muerte del mayor número de plántulas, es controlado eficazmente por el tratamiento de la semilla con fungicidas tales como Ethazol, Benomyl y Captan. También ese autor recomienda como medidas de prevención evitar el traslado de semilla desde regiones donde el ajonjolí se cultiva en época de lluvias ya que las semillas cosechadas allí serian portadoras de patógenos especialmente Alternaria y Pseudocercospora. También sugiere que se produzca semilla en época seca o, de hacerlo en época de lluvias, que sea en regiones lejanas de aquellas donde se realizan las siembras comerciales. Quintero (1995) en muestras de semillas de 14 cultivares cosechados en Santa Cruz y Chorrerones (estado Portuguesa) detectó 14 especies de hongos. De éstas las que presentaron mayores incidencias pertenecen a los géneros Aspergillus, Penicillium, Fusarium y Cladosporium. Los cultivares con la mas alta incidencia de hongos en las semillas fueron UCV 02-857 procedente de Santa Cruz (60, 5 %) y Arawaca procedente de Chorrerones (68,5 %). Los valores mas bajos de incidencia fueron detectados por el autor mencionado en los cultivares Píritu procedente de Santa Cruz (11,5 %) y Turén procedente de Chorrerones (17 %). En la región de las Mesas Orientales han recibido mayor atención los problemas causados por patógenos foliares, los cuales pueden dañar severamente las plantas del ajonjolí en razón de que las siembras en esa región se hacen en época lluviosa. Caraballo y otros (1986) probaron en El Tigre seis productos para controlar manchas foliares causadas por Cercospora sesami, Cercoseptoria sesami y Alternaria sesamicola. La primera aspersión de un total de tres fue hecha a los 44 días, cuando se observaron las primeras manchas. Los mejores resultados fueron logrados con la mezcla Benlate- Dithane M 45 (kg. 0,3 + 2), bajo cuyo tratamiento el rendimiento alcanzó los 1696 kg por hectárea (var. Aceitera M). La misma mezcla de Benlate y Dithane (kg. 0,15 + 3) fue usada por Arias (1987) en otro ensayo realizado en el estado Monagas, en el cual se hicieron 4 aplicaciones a intervalos de 15 días, a partir de 15 días después de la siembra. De ocho productos ensayados la mezcla mencionada dio los mejores resultados. Para el control de Cercoseptoria sesami que es causante de la mancha angular, en un ensayo de tratamiento químico de la semilla (var. Aceitera) fueron probados los productos siguientes: Captan, Ridomil M258, Benlate Topsin M, Bavistin, Bayer 50-72, Vitavax 200, Vitavax 200 y Ridomil M 258 retardaron la germinación de la semilla, pero todos los productos ensayados fueron efectivos en el control de la mancha angular, manteniendo un bajo nivel de infección hasta los 70 días después de la siembra. En los años de 1985 y 1986 se presentó un grave problema en muchos cultivos de ajonjolí de la región los cuales fueron severamente afectados, hasta el punto de perderse de un todo las respectivas cosechas. No se llegó a esclarecer la causa o las causas del fenómeno, entre las cuales no parece que tuviera un papel importante ningún patógeno de los conocidos en la región. Mas bien según Rodríguez y Arias (s.f.) el problema presentado sería consecuencia del uso de suelos no aptos para el cultivo del ajonjolí y de una fertilización inadecuada, sea por falta de abono inicial o por reabono con fórmula completa o por reabono con nitrógeno después de mas de 50 días desde la siembra. Ambos factores en combinación con ataques de patógenos que empeoraron la situación. También Quijada (s.f.) atribuyó el origen del problema a un desbalance nutricional ocasionado o acelerado por inadecuado manejo del reabono nitrogenado. Un detalle importante es que en muchos casos el problema se presentó en plantaciones que hasta el comienzo de la floración habían tenido un crecimiento excelente. A pesar de que el cultivo del ajonjolí ha sufrido una gran reducción en esa región, el esclarecimiento del problema, a través de una investigación experimental adecuada, ayudaría a evitar la repetición de una emergencia de esa naturaleza frente a la cual cultivadores, investigadores y técnicos no pudieron tomar medida alguna para limitar sus daños. |
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